Cuida tu Playmat.
Disfrútalo por más tiempo.
Tu Playmat está pensado para acompañar muchos momentos en casa. Con una rutina sencilla de limpieza, uso y almacenamiento puedes ayudar a conservar mejor su superficie y apariencia.
Tres momentos para cuidar mejor tu Playmat.
Empieza por el desempaque, continúa con una rutina sencilla y ten presentes algunas consideraciones especiales.
Desempacado
Es normal que el producto necesite un poco de tiempo para adaptarse después de abrirlo.
El olor inicial del producto puede disminuir de forma natural durante los primeros días.
Utiliza una toalla húmeda y una pequeña cantidad de jabón neutro.
Permite que el Playmat repose extendido. Si lo necesitas, puedes enrollarlo suavemente en el sentido contrario para ayudar a recuperar su forma.
Consejo: déjalo extendido y sin objetos pesados encima durante las primeras horas.
Mantenimiento
Una rutina simple y frecuente ayuda a mantener limpia la superficie y también el piso que está debajo.
- Levantar el Playmat y limpiar debajo al menos una vez por semana.
- Limpiar la superficie con una toalla húmeda.
- Usar jabón neutro cuando sea necesario.
- Limpiar derrames y suciedad lo antes posible.
- Detergentes fuertes o productos abrasivos.
- Esponjas abrasivas que puedan maltratar o decolorar la superficie.
- Marcadores, esferos de gel, pinturas o esmalte para uñas sobre el Playmat.
- Aspiradoras con cepillos giratorios.
Actúa rápido. Limpia simple.
Ante un derrame, retira el exceso y limpia la superficie con una toalla húmeda. Si necesitas jabón, utiliza uno neutro y evita productos agresivos.
Consideraciones especiales
Son detalles sencillos, pero importantes para ayudar a conservar el producto y evitar daños innecesarios.
Evita dejar muebles o electrodomésticos pesados durante largos periodos, ya que la presión constante puede marcar o afectar el material. Una presión temporal, como la de una silla, puede dejar una marca transitoria.
No expongas el Playmat a fuentes de calor. En temperaturas muy frías, el material puede sentirse más rígido y recuperar su textura al volver a temperatura ambiente.
Evita aspiradoras con cepillos giratorios y accesorios que generen fricción intensa sobre la superficie.
Aunque el producto está diseñado para el uso cotidiano, objetos filosos, puntiagudos o superficies irregulares pueden dañarlo o perforarlo.
Si lo utilizas en exteriores, evita exposición prolongada al sol y revisa que debajo no haya piedras, palos u objetos que puedan maltratar la superficie. Para conservarlo mejor, prioriza espacios interiores y controlados.
En días especialmente calurosos, puedes colocar una mantita ligera debajo del bebé para absorber el sudor y reducir la fricción directa con la piel.
Las características y materiales pueden variar según la referencia. Si tu producto incorpora espuma viscoelástica, sigue las recomendaciones específicas de presión, temperatura y recuperación indicadas para esa referencia.
*Consulta las condiciones vigentes de garantía y las especificaciones particulares de tu referencia.
Pequeños hábitos que hacen la diferencia.
Estamos para ayudarte a cuidarlo mejor.
Si necesitas confirmar una recomendación específica para tu referencia, consulta la información del producto o contáctanos.